Los talleres literarios pueden ser una gran idea para mejorar muchas cosas de nuestra profesión: aprender sobre el oficio, conocer gente nueva, ganar reputación y tener ingresos extra.

Cuando empecé a coordinar mis propios talleres, empecé de a poco.

El primer paso fue animarme a pedir un horario en mi trabajo.

Al principio me dejé guiar por mi intuición y varias cosas que aprendí con la experiencia.

Pero gracias a la práctica aprendí muchas cosas que quiero compartir con vos, para que tengas el camino allanado una vez que te animes.

#1. PREPARÁ LAS CLASES

Noto una gran diferencia en el taller cuando preparo el encuentro.

Si no preparo la clase e intento improvisar, nos vamos por las ramas y los resultados son escasos.

En cambio, si preparo con tiempo lo que vamos a trabajar, la clase sale mucho más enfocada y los alumnos se llevan muchísima más información de calidad.

#2. CUIDÁ A TUS PRIMEROS ALUMNOS

De todos los alumnos que tuve al principio, solo quedaron dos.

Es cierto que las personas vamos cambiando y nuestras prioridades varían con el correr del tiempo. Especialmente cambiamos nuestro foco a medida que avanza el año.

Pero estoy seguro que si hubiese cuidado a mis primeros alumnos, hoy en día quedarían muchos más.

Para cuidarlos es importante escucharlos, conocerlos, darles más valor del que te piden, y si es posible, hacerse amigos.

#3. BUSCÁ UN BUEN LUGAR

El lugar es sumamente importante.

Podés buscar centros culturales o bibliotecas. O incluso puede ser en tu propia casa.

Pero en lo que más te tenés que enfocar en este punto es en que el alumno se sienta cómodo.

#4. ESPECIALIZATE EN UN TEMA

Con el paso del tiempo vas a encontrarte con muchos talleres excelentes. Por eso está bueno que busques un nicho en donde te sientas cómodo y seas diferente.

Más allá de que toques los temas básicos en tus clases creatividad, construcción de una historia, corrección, podés darles valor extra a tus alumnos con temas que los ayuden a mejorar otras áreas de su vida.

En mi caso, me gusta darles consejos para mejorar sus redes sociales, para que se profesionalicen como escritores y que se organicen mejor.

#5. HACÉ LIVES

Los lives son una buena excusa para preparar nuevos temas y para promocionarte. Es algo que la está rompiendo en diferentes redes y que funciona de mil maravillas.

Dentro de poco yo voy a retomar mis lives, porque es algo que me encanta. Así que estate atento.

#6. NO DESCUIDES TU OBRA

Cuando uno se entusiasma a la hora de dar sus propios talleres, suele olvidarse de su propio trabajo literario.

Esto me pasó con mi segundo libro, el cual vengo postergando hace dos años.

Aunque debo confesar que este año viene mejor encaminado y priorizo mucho más mi propia obra que en otros años.

#7. PROMOCIONAR

En este punto tengo muchos consejos para darte, especialmente para promocionarte en Facebook.

Por el momento solo te adelanto que no todos los grupos sirven para promocionar.

Hacé una lista con grupos de lectura, de escritores, de cursos y talleres. Después, una vez que ya hayas promocionado en varios lugares, prestes atención a los grupos más participativos.

Los grupos de compra venta en general no suelen ser muy buenos, por más que haya mucha gente adentro.

Ah, algo más: siempre leé las reglas de los grupos, así no hacés spam.


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