POR FEDE ARRIOLA

Varios alumnos míos sufrieron en algún momento el famoso bloqueo del escritor. Aunque yo nunca lo padecí, a ellos los pude ayudar con buenos consejos.

O sea, nunca sentí en carne propia el bloqueo, pero me imagino de qué se trata.

Creo que nunca me pasó porque siempre consideré a la escritura como un juego. Y como todo juego, hay veces en que te lo tomás más en serio que otras. Esas veces que me lo tomo más en serio es cuando decido publicar libros o compartir lo que escribí en eventos y redes sociales.

Pero con el resto de lo que escribo, no me importa si estoy escribiendo mierda o no. Solo intento divertirme.

Por eso, creo que el primer consejo que te puedo dar es que te lo tomes como un juego. Pero como ustedes son un público exigente, acá van algunas ideas extra para desbloquearse:

  • Mezclar ideas. Existen dos clases de imaginación: la creativa, que nos permite tener ideas desde cero; y la sintética, en donde mezclamos ideas ya existentes. Si estás empezando, este es un muy buen recurso.
  • Preguntas. Hacernos buenas preguntas sobre lo que estamos escribiendo nos va a permitir desbloquearnos. En una oportunidad, con una alumna que estaba bloqueada con un capítulo de su novela, pudimos resolverlo al hacernos preguntas sobre los personajes.
  • Mapas mentales. Los mapas mentales son la leche, como dicen en España. A mí me encanta usarlos todo el tiempo, pero con la práctica me di cuenta de que los uso mucho para trabajar los nudos de mis cuentos.

  • Restricciones. Ya escribí un artículo sobre el tema, así que no me voy a explayar demasiado. Se trata simplemente de ponerte restricciones —sacar palabras, usar una sola vocal, evitar expresiones—, para obligarte a buscar sinónimos y alternativas.

 

 

Es verdad, suena más simple de lo que realmente es. Pero hay algo que siempre repito y te va a ayudar: el bloqueo es uno de los primeros problemas que tenemos que resolver, porque tenemos mucho que aprender y que trabajar: conflictos, personajes, obstáculos, corrección, etc.

 

Sin hablar de todo lo que implica terminar un libro y publicarlo, en donde la parte literaria ya pasa a segundo lugar.


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