Hace muchos años, al igual que todos ustedes, llevaba un cuaderno en donde anotaba de todo: mis ideas, poemas y cuentos, planificaba personajes y llevaba mi diario personal.

Con el tiempo dejé este excelente hábito, básicamente porque me hice minimalista. O sea, empecé a vivir con menos cosas. Aunque no soy un gran minimalista, y Marie Kondo no estaría orgullosa conmigo, ya no tengo miles de cuadernos con mis ideas.

En fin, hace un tiempo una alumna me comentó un problema muy interesante, del que te quiero hablar en este post. Me dijo: “Las ideas se me ocurren en los peores momentos, como por ejemplo, cuando estoy trabajando”.

¡Auch! Entiendo a la perfección esa sensación. ¿A quién no le pasó alguna vez?

Pero en estos últimos meses, empecé a implementar una estrategia para anotar las ideas, principalmente las que son sobre historias —cuentos, novelas, obras de teatro—, que da grandes resultados.

Consiste en escribir sinopsis a partir de la idea que tenemos.

 

EL PODER DE LAS SINOPSIS

Las sinopsis son un recurso que usan mucho los críticos de cine, que ayuda a los espectadores a elegir una película. También lo podemos encontrar en las revistas literarias y de música.

En nuestro caso particular, no lo vamos a usar para recomendar nuestra idea a nadie, sino para recordarla fácilmente si es que no podemos anotarla en el momento; o si podemos hacerlo, que no nos tome mucho tiempo.

Hay varias ventajas de hacerlo de esta forma:

  • Podemos ordenar la idea, para que en el futuro sepamos cómo desarrollarla.
  • Es más fácil entender lo que anotamos. Muchas veces no entendemos bien qué quisimos decir porque lo anotamos apurados, y la idea se pierde en la nada.
  • Vamos a empezar a tener una lista cada vez más abundante en donde ir a buscar ideas nuevas, o mejorar alguna historia que ya estemos trabajando.
  • Tendremos claridad en las cosas importantes de la idea, y no cuestiones superfluas que nos distraigan.

Ahora bien, ¿cómo podemos escribir una buena sinopsis?

 

CÓMO ESCRIBIR UNA BUENA SINOPSIS

No me voy a meter en el terreno de los críticos, porque no tengo idea de lo que hacen. Pero sí te voy a enseñar cómo lo estoy haciendo yo y lo que le recomiendo a mis alumnos. Tiene tres partes: personajes, conflicto y objetivos.

Veamos cada uno:

  • Personajes. La mayoría de las historias tienen personajes. Así que cada vez que se nos ocurre una historia, lo ideal es empezar por acá. Por ejemplo: “Un hombre viejo camina por la rambla”.
  • Conflictos. Lo dije mil veces y nunca me voy a cansar de repetirlo: una historia sin conflicto es aburrida. Después de anotar el personaje, es hora de anotar cuál es su conflicto. Por ejemplo: “Un hombre viejo camina por la rambla, hasta que se encuentra con un ladrón que quiere robarle”.
  • Objetivos. Los objetivos son el hilo conductor de nuestras historias, los que mueven a nuestros personajes y hacen que nuestra narración sea más entretenida. Por ejemplo: “Un hombre viejo camina por la rambla, hasta que se encuentra con un ladrón que quiere robarle, y decide resistirse”.

 

 

Así como cada historia es un mundo, también lo son las ideas. Hay veces que en nuestras sinopsis vamos a anotar solamente al personaje, y otras en que vamos a escribir mucho más de estas tres cosas.

No tiene tanta importancia que tenga mucha información o casi nada, lo importante es que sepas que con estos tres pasos vas a tener el éxito garantizado a la hora de anotar tus ideas, y así avanzar con tu sueño de escribir un libro y de ser escritor.


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