POR FEDE ARRIOLA

 

La mayoría de ustedes sabe que uno de mis escritores preferidos es Ray Bradbury. Lo conocí gracias a mi padrino hace más de 15 años y desde entonces siempre tengo un libro suyo cerca.

Hace muchos años que buscaba un libro de él llamado Zen en el arte de escribir. Pero siempre me había costado encontrarlo en las librerías. Hasta que hace poco, gracias a internet, lo pude conseguir.

Es un libro con varios ensayos del escritor norteamericano en donde reflexiona sobre el arte de escribir y sobre su propia obra.

Uno de los temas más interesantes que toca es el de dónde saca las ideas: “Cuando la gente me pregunta de dónde sacar las ideas, me da risa. Qué extraño… Tanto nos ocupa mirar afuera, para encontrar formas y medios, que olvidamos mirar dentro”.

Por eso lo que propone Ray es un menú para tener constantemente ideas. Veamos de qué se trata.

 

  • Tener una lista de sustantivos. Se trata de tener a mano lista en donde anotemos frases, sustantivos e ideas cortas. Cada cierta cantidad de tiempo podemos releerla y tomar las que más nos interesan. Así, por ejemplo, en su lista estaban incluidos los sustantivos lago, astronauta, autopista, enano, bebé, etcétera. Muchos de estos sustantivos el autor los usó para escribir sus cuentos más memorables.
  • Leer poesía todos los días. Claramente este es uno de mis puntos preferidos del menú. Como dice Bradbury: “La poesía es buena porque ejercita músculos que usamos poco […] En los libros de poesía hay idea por todas partes”. Y yo agrego una pequeña reflexión. Notarán ustedes que los cantautores que escriben buenas letras de canciones son grandes lectores de poesía. Por ejemplo, Ismael Serrano, Jorge Drexler, Patti Smith, Joan Manuel Serrat, Silvio Rodríguez, por citar a algunos.
  • Leer libros de ensayo sobre cualquier tema. Esto es algo que el escritor argentino Marcelo Cohen también hace habitualmente. Dice Bradbury: “Aquí es donde hará el papel de diletante y obtendrá algo a cambio. Porque, en efecto, estará tirando piedras a un pozo. Cada vez que oiga eco de su inconsciente se conocerá un poco mejor. De un eco leve puede nacer una idea. De un eco grande puede resultar un cuento”. Lo que significa que si leemos ensayos habitualmente siempre nos vamos a topar con ideas que podemos reutilizar. Un tip extra, acorde a los tiempos que corren: esto también vale para ver contenido en YouTube, o documentales de la televisión.
  • Leer cuentos y novelas. Quizás este sea el punto menos original de la lista, sin embargo, es el más importante y muchas veces el más olvidado. Citemos una vez más al querido Ray: “Lea a los autores que escriben como espera escribir usted, que piensan como le gustaría pensar. Pero lea también a los que no piensan como usted ni escriben como le gustaría, y déjese estimular”. De todos los escritores podemos sacar algo interesante. Ya sea algo que podemos replicar o algo que no hay que hacer.

 

Con esta lista ya tenemos suficiente trabajo por delante. Es evidente que no todos los puntos son completamente necesarios. Sin embargo, si empezamos a leer poesía más seguido, por ejemplo, esto nos puede mejorar muchísimo a la hora de tener nuevas ideas.


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