POR FEDE ARRIOLA

 

Hay dos premisas obligatorias a la hora de contar una historia: que sea verosímil y que sea entretenida.

Que sea verosímil significa que sea creíble para el lector. O sea, podemos estar hablando de zombies, de una invasión extraterrestre, de temas paranormales. Pero lo importante es que nuestro lector, por más que sepa que es ficción, que sepa que no ha pasado en la realidad, se crea con la historia. Si en algún momento exageramos, nuestro lector deja de leernos.

Que sea entretenida no implica que haya humor, sino que se enganche con lo que le estamos contando. Si lo aburrimos, estamos fritos. La idea es intentar escribir esas historias que dejan a los lectores tan copados, que se quedan toda la noche leyendo, o que se pasan de parada en el colectivo.

Aunque parece complicado, no lo es tanto. Acá van algunos consejos para cada una de estas premisas.

 

5 CONSEJOS PARA ESCRIBIR HISTORIAS VEROSÍMILES

Recordá: verosímil significa que nuestro lector se crea nuestra mentira, por más que sepa que le estamos mintiendo. Tenemos un pacto con él, no te pases de la raya.

  • Conocé muy bien el género. Muchas veces podemos caer en el terreno de la inverosimilitud porque nos largamos a escribir un género que no conocemos muy bien, sobre el que no leímos demasiado. Por ejemplo, estamos escribiendo realismo y a un personaje le crecen alas y empieza a volar. O estamos escribiendo fantástico y aparecen hadas, pero nadie en nuestra novela se sorprende.
  • Equilibrio, por favor. Es probable que a un personaje le amputen una pierna. También que pierda toda su fortuna en carrera de caballos, o que lo deje su esposa. Pero si le pasa todo eso junto en una sola escena, pierde verosimilitud.
  • Evitar el efecto Hollywood. El protagonista salta de un tren en movimiento a un camión, esquiva cientos de balas, se tira de un puente al río. Y cuando lo vemos en primer plano, está impecable como Federer, después de jugar un match de cinco horas. Coherencia, amigos, que Roger hay uno solo.
  • Cuidado con el narrador. Un error muy común aparece cuando el narrador sabe lo que piensa y sienten todos los personajes. Si el narrador está en primera persona, es un error muy grave. En cambio, si es un narrador en tercera, es un poco más sutil. Por eso tenemos que estar atentos. Lo mejor es que el narrador sepa lo que piensa y siente un solo personaje.
  • Prestá más atención en tus lecturas. De ahora en más, cada vez que leas una novela o un cuento, prestá mucha atención a si la historia es creíble o no. Si no lo es, pensá por qué no, y fijate cómo podría resolverse. Esto también aplica a cada vez que mires una serie o una película, of course.

 

5 CONSEJOS PARA ESCRIBIR HISTORIAS ENTRETENIDAS

La idea es mantener su atención, que quiera seguir leyendo. Por supuesto, está prohibido aburrir a nuestros lectores. Nuestro objetivo tiene que estar puesto en que lea con ganas de recomendar el libro a sus amigos y de que lo relea en un futuro, porque le gustó demasiado.

  • Afuera todo lo que sobra. Toda la información que brindemos tiene que tener una razón de ser, dentro del contexto de nuestra historia. Si empezamos a agregar datos irrelevantes, nuestro lector se va a dormir. Y creo que no es posible leer durmiendo. Por lo menos no por ahora.
  • Un poquito de tensión. Hay que intentar que no se resuelvan todos sus objetivos tan rápido. Hay que complicarle un poco la existencia a nuestros personajes. Eso engancha muchísimo más a los lectores y logra que empaticen con ellos.
  • Algo de humor no viene mal. Aunque estemos escribiendo un drama o una tragedia, a todos nos gusta reírnos un poco. Siempre está ese personaje irónico, que le da sal a nuestra historia, o esa persona que en los peores momentos le pone toda la onda, con algún comentario fuera de lugar.
  • Introducciones breves, nudos largos. No existe una receta mágica para escribir una buena historia, pero sí existe una fórmula que funciona muy bien: una introducción breve (para no aburrir a nuestro lector), un nudo más largo (para que el lector no sienta que te quisiste sacar a la historia de encima), y un desenlace breve (para que el lector no sienta que sobran veinte minutos de película).
  • El final lo es todo. Una buena historia, bien contada y entretenida, se puede ir al tacho si escribimos un mal desenlace. Por eso es muy importante escribir un buen final, para que nuestro lector recomiende a todo el mundo nuestra historia.

 

Como consejos extras, cuanto más practiques, más fácil te va a resultar; cuanto más leas, cuanto más veas, cuanto más escuches. Pero como eran consejos muy obvios, no los puse en las listas.

Pero por más obvios que sean, todos ustedes están leyendo y escribiendo muy poco. Dejen de boludear tanto en las redes sociales, dejen de lado un rato el maldito WhatsApp, y sienten ese culo de una buena vez.

Hay una historia entretenida y verosímil que los está esperando.


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