Los hábitos son la respuesta absoluta

contra la fuerza de voluntad

 

Santiago Salom

 

Muchos escritores creen que una de las razones por la cual no mejoran es la falta de tiempo. Pero esto no es más que una ilusión, porque cuando algo nos apasiona, encontramos momentos para hacerlo.

 

Los problemas reales son que nos rendimos rápido, que estamos muy cansados para sentarnos a escribir, que nos faltan ideas, o nos sentimos mal con las pocas cosas que se nos ocurren.

 

A continuación quiero compartirte una lista de los problemas más comunes que me suelen compartir mis alumnos y los lectores del blog:

 

  • Tengo mucho para leer en la facultad y no tengo tiempo de sentarme a escribir.
  • Paso muchas horas en el trabajo, y cuando quiero escribir estoy muy cansado.
  • Cada vez que quiero arrancar, no se me ocurre nada.
  • No sé organizar mis horarios para dedicarle tiempo a escribir.
  • Me cuesta mucho enfocarme, porque me distraigo con facilidad. Hago muchas cosas al mismo tiempo.

 

Todo esto se soluciona rápidamente si incorporamos una serie de hábitos para escribir todos los días.

 

Desde que trabajo mis hábitos, mi vida cambió rotundamente. Hace más de tres años que lucho por reconocerlos, reflexionarlos e intentar cambiarlos. Hay algunos que me cuestan muchísimo y otros que los incorporo super rápido.

 

Esto me hace reflexionar que cada vez me voy conociendo un poquito más a mí mismo.

 

Sin embargo, quiero aclarar que no soy un especialista en el tema ni mucho menos. Tengo las mismas luchas que tenemos todos y las mismas dudas. Sin embargo, estoy muy contento por haber hecho algunos cambios reales al trabajar mis hábitos y por eso estoy seguro de que pueden ayudarte.

 

QUÉ SON LOS HÁBITOS

 

Los hábitos son pequeñas acciones que hacemos todos los días: bañarnos, lavarnos los dientes, almorzar. Lo más interesante es que la mayoría de las cosas que hacemos son hábitos y muchas de ellas no tenemos ni idea de por qué las hacemos.

 

O sea, no solo actuamos en piloto automático, sino que  tampoco somos muy conscientes de lo que hacemos.

 

Y hasta las personas que se creen más desestructuradas, sin rutinas y sin horarios tienen hábitos. La diferencia es que no los reconocen. Todos somos rutinarios, solo que las personas que no saben organizarse piensan (erróneamente) que no lo son.

 

La mejor noticia es que los hábitos pueden ayudarnos para mucho más cosas, además de escribir. Si meditamos, hacemos ejercicio, leemos, prestamos atención a las conversaciones, organizamos nuestra agenda, ¿te das una idea de cómo sería nuestra vida?

 

No es ninguna novedad que soy fan de dos blogs que hablan mucho sobre el tema: Superhábitos y Zen Habits. Te recomiendo que los leas, si querés saber más sobre el tema o empezar desde cero, si es que nunca escuchaste nada al respecto.

 

5 HÁBITOS PARA ESCRIBIR TODOS LOS DÍAS

 

Antes de arrancar, te recomiendo que elijas los hábitos que te resulten más interesantes, simples y llevaderos.

 

Por experiencia sé que es más fácil trabajar con temas que nos gusten, que nos tomen poco tiempo y que podamos mantener en el tiempo.

 

Por ejemplo, soy pésimo con el ejercicio físico, pero bueno con el orden, porque me ayuda a reflexionar y a tomarme descansos. Por eso, cada vez que quiero trabajar algún hábito como el minimalismo no me cuesta demasiado; en cambio, si es algo que requiera un entrenamiento corporal, lo sufro un poco.

 

#1. ESCRIBIR UN PÁRRAFO POR DÍA

 

Es increíble lo simple y poderoso que es este hábito.

 

Un párrafo puede tener una oración, o diez. No tiene tanta importancia la cantidad, sino la constancia. Hay días en que vas a tener pocas ganas de escribir y con una línea es suficiente. Y va a haber otros, en cambio, en los que un solo párrafo te va a resultar corto.

 

Lo importante es que en el plazo de una semana o dos, vas a lograr escribir una página. Y como dijo Lao Tsé: “Un viaje de mil millas comienza con un paso”.

 

#2. LLEVAR UNA LIBRETA

 

Las libretas son un elemento muy importante para los escritores, los periodistas y los investigadores.

 

Hoy en día es incluso más fácil, ya que existen muchas aplicaciones del celular que nos ayudan a anotar nuestras ideas.

 

Actualmente uso Evernote para anotar ideas, llevar un diario y a veces escribir poemas. Hace muchos años llevaba cuadernos a todos lados y escribía en los lugares más insólitos: en el baño del trabajo, en el colectivo, en alguna fila.

 

Ahora aprovecho mucho más la tecnología. Además de Evernote, uso mucho Drive, no solo para mi propia escritura, sino para trabajar con mis alumnos.

 

#3. LLEVAR UNA AGENDA

 

En el 2011 encontré una agenda de mi hermana. Como ella la tenía tirada sin usar, la empecé a usar yo.

 

En ese momento no sabía nada de hábitos, de conductas, de retos, ni nada de eso. Simplemente me propuse escribir un poema por día, hasta que se terminara el espacio en la agenda.

 

Solo hubo un día en que no llegué a cumplir, que rellené con dibujos. Otro día me pasé de hora y tuve que escribir después de medianoche.

 

Y los días en que no tenía ideas, anotaba de todo: fragmentos de una conversación telefónica, un poema que escribí durante varios días, palabras que iba escuchando en la televisión.

 

#4. HACER UN SEGUIMIENTO

 

Matías de Superhábitos recomienda empezar a trabajar nuestros hábitos a partir de este.

Consiste en anotar todos los días si cumplimos con el hábito o no.

 

Podemos hacer como Mati y llevar cada hábito en una planilla de Excel. O también con apps que monitorean el hábito o en un cuaderno personal.

 

Yo probé todas las formas. La que más me servía era la app, pero un día perdí el celular y volví a anotar en Hoja de cálculos de Google (similar a Excel) y me quedé con esa opción.

 

#5. PONERNOS RETOS

 

Confieso que los retos no son mi fuerte. Pero sé que a mucha gente les encantan.

 

Creo que tiene que ver con un espíritu competitivo que yo no tengo.

 

En fin, esta conducta la dejé para el final porque es la única que no sigo y que probé muy poco. Pero sé que a mucha gente le puede servir, por eso no quise dejar de compartirla.

 

Un viaje de mil millas

comienza con un paso.

Lao Tsé

***

 

Si tu problema principal es con la falta de tiempo o con la organización, te recomiendo mi curso Cómo organizar mi tiempo para escribir.

 

En él no solo hablo de hábitos, sino también de cómo llevar adelante tu agenda, cómo ponerte objetivos y alcanzarlos, cómo priorizar la escritura y convertirte en profesional, entre otras cosas.

 

Espero que te sumes al curso y que lo disfrutes.


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