POR FEDE ARRIOLA

Una vez leí en un libro de Leo Babauta una observación que me encantó: los gatos son especialistas en no hacer nada. Más allá de que Leo lo plantee en el terreno del mindfulness, nostros podemos aprovecharlo para escribir.

¿No hacer nada para escribir?

Exacto. No hacer nada. Para explicarlo déjenme contarles una historia real.

Un día estábamos en clase con Cora, una de mis mejores amigas, y alumna, trabajando en el final de una de sus novelas. Ella me contó que durante esa semana, se había sentado en el sofá para pensar. Y estuvo un buen rato así, sin hacer “nada”.

¿Nunca te pasó de ver a alguien que supuestamente se encerró a estudiar, pero estaba durmiendo, mirando la tele o boludeando con el celular?

-Si hubiese entrado alguien a mi casa y me hubiera visto así, seguro que diría: “¡Qué linda forma de escribir, eh!”

Y sí, cualquiera que la hubiera visto diría algo por el estilo; menos nosotros, que lo vamos a poner en práctica.

El desafío de este mes es muy simple: una vez al día sentarnos un rato (10 o 15 minutos) a no hacer nada. Pero ese no hacer nada tiene una pequeña trampa. Porque lo que vamos a hacer realmente es pensar en alguna de nuestras historias, en los personajes, en la verosimilitud, en los conflictos.

También vamos a hacernos preguntas e intentar responderlas.

Estos son ejercicios que suelo recomendarles mucho a mis alumnos. Es escribir sin escribir, porque lo seguimos haciendo, aunque no estemos tecleando ninguna palabra.

También podés pensar en tus historias mientras lavás los platos o mientras te estás bañando, mientras viajás en colectivo o mientras conversás con alguien…

Bueno, cuando alguien te habla es mejor que prestes atención 😉

Los resultados son excelentes, porque pensar, poniendo el foco en nuestras ideas, divagando un poco, haciéndonos buenas preguntas, nos va a permitir ser más creativos.

¿Te animás a sumarte al desafío?


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