Muchos de ustedes ya saben que me encanta trabajar en mis hábitos. Considero que cada una de las cosas que hacemos en nuestra vida marcan nuestro futuro. Pero lo más interesante, es que nosotros no estamos condicionados por estas acciones.

Es decir, si sabemos qué cosas hacer y trabajamos por incorporarlas en nuestra vida, vamos a lograr grandes cambios.

Uno de los mejores hábitos que incorporé es el de anotar mis ideas.

Muchos de los escritores que sufren el síndrome de la hoja en blanco, lo podrían solucionar fácilmente si se acostumbraran a anotar cada idea que se les ocurra, por más simple o tonta que les parezca en el momento. Ya que cuando necesiten temas para escribir, van a saber en dónde ir a buscarlas.

Por eso, el desafío que quiero compartirte este mes es el de que empieces a anotar cada una de tus ideas.

A continuación, algunos consejos:

 

  • Tené un formato. Si sos de usar mucho el celular, podés descargar aplicaciones como Evernote, en donde podés anotar cada una de tus ideas. O podés usar el mismo bloc de notas que trae el teléfono. Ahora bien, si sos más del palo del papel, es hora de que te compres un cuaderno, una lapicera, y que los lleves a todos lados.
  • Limpiá las ideas. Cada tanto es importante que revises tu lista de ideas y que las ordenes, para elegir las que vas a trabajar y desechar el resto.
  • Desarrollá tus ideas. Cuando encuentres una idea que te guste, podés agregar un recordatorio en tu agenda, para desarrollarla después. Recordá que no hay ideas buenas o malas, sino ideas que se desarrollan.
  • Separá por categorías. Si no solo vas a anotar tus ideas de escritura, sino que además vas a anotar temas que te interesen en general, separes cada una por categorías.
  • Compartí tus ideas. Muchas veces se nos ocurren cosas que nos gustan, pero que no nos interesan a nosotros. Por ejemplo, la idea de un cuento en particular. Por eso siempre es bueno relacionarte con otros escritores y compartirles dichas historias. Así vas a salvar a más de uno.
  • Practicá otros hábitos. Lo que me encanta de los hábitos es que se pueden encadenar con otros. Si no te cuesta anotar ideas o ya lo hacés hace tiempo, podés trabajar recursos de escritura, como los diálogos o las descripciones, cada vez que vayas a anotar algo.

Dos cosas importantes que quiero que tengas en cuenta para este desafío: la primera es que lo más importante es la constancia, no los resultados; lo segundo, que si querés incorporar el hábito de anotar ideas, lo trabajes a ese solo, porque es difícil incorporar dos a la vez, y va a ser más fácil que lo abandones.


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