Hace unos días vi varios videos sobre el bloqueo artístico y uno me llamó particularmente la atención, porque el youtuber acababa de salir de un bloqueo importante.

Él contaba que existen tres tipos de bloqueos artísticos: No tenés ganas de hacer nada, querés escribir, pero no sabés sobre qué escribir y no te gusta lo que escribiste.

Es algo que venía intuyendo hace un tiempo, con respecto a varios de mis alumnos.

Ahora bien, yo creía que nunca había sentido un bloqueo, pero siguiendo estos parámetros, me doy cuenta de que estaba equivocado.

Muchísimas veces sentí que no me gustaba lo que estaba escribiendo.

Yo no lo tomaba como un bloqueo, pero a partir de ahora lo voy a hacer.

Así que varios de estos consejos también van a ser para mí.

 

MAPAS MENTALES

Hace unos meses me volví adicto a los mapas mentales.

Antes los usaba esporádicamente, especialmente para el contenido de los videos en directo de mis redes sociales.

Como notaba una gran diferencia en la calidad del contenido de mi canal de Youtube y de mis vivos, decidí empezar a aplicarlos para el canal.

Y de ahí no paré. Ahora uso mapas mentales para organizar mis semanas, para tomar decisiones, para escribir cuentos, para casi todo.

Yo lo usaba de una manera muy básica: ponía una palabra en el medio y después sacaba flechas hacia los costados pensando nuevas ideas que la complementaran.

Pero una alumna, en una de mis clases, vi que agregaba dibujos. Yo sabía que esto se hacía, pero para mí fue muy revelador.

María ya usaba mapas mentales para la Universidad y por eso no era algo nuevo. Pero para mí ver los mapas de ese modo tan visual sí fue algo revelador.

AMBIENTACIÓN

Trabajar la ambientación de una historia no solo nos destraba el bloqueo, sino que además nos ayuda a mejorar nuestras historias.

Para hacerlo, lo que más me gusta hacer es buscar imágenes en internet y ponerlas en una carpeta.

Las imagenes son de tres tipos: los lugares en donde transcurren los hechos, la época y actores que podrían representar a los personajes.

Cada vez que uno de mis alumnos o yo trabajamos un cuento o una novela, miramos esas imágenes y mejoramos nuestros diálogos y nuestras descripciones de manera notable.

Así que ya sabés: si estás bloqueado, no es una pérdida de tiempo navegar por internet y mirar imágenes.

 

ALEJARSE PARA RESPIRAR, SALIR A CAMINAR

Cuando el bloqueo está en marcha, sea cual fuere de los tres, nos sentimos mal y eso es un problema.

A veces lo mejor no es forzar las cosas y trabajar a toda costa, sino simplemente dejarlo se.

Alejate de tu lugar de trabajo, sentate con la espalda recta y hacé varias respiraciones profundas.

Si no sos de esa onda, podés salir a caminar. A mí me encanta caminar de noche y aprovecho para escuchar música o podcast.

Estas actividades te van a permitir alejarte del trabajo, relajarte y volver renovado.

PRACTICAR COSAS QUE NO TE SALEN

Hay momentos en el que nos sentimos desordenados y no sabemos qué hacer ni por dónde arrancar.

Una buena técnica en estos casos es practicar cosas que no nos salen.

Pero para eso tenemos que ser honestos con nosotros mismos y reconocer nuestros puntos fuertes y nuestras debilidades.

Principalmente podemos practicar tres cosas: las acciones, los diálogos y las descripciones.

Para mejorar las descripciones viene de pelos trabajar la ambientación.

Para los diálogos, trabajar los personajes y escribir escenas cortas, pero como si fuera una obra de teatro.

Y para las acciones tenemos que concentrarnos en los verbos de acción: saltar, correr, pegar, etc. Y en escribir oraciones cortas.

CORREGIR

El bloqueo es un momento ideal para corregir.

Esta es una parte de la escritura que la mayoría se salta. Les da pereza, no gusta y muchos creen que como sale, así tiene que quedar.

Pero en el fragor de la escritura, no nos damos cuenta de las erratas, las repeticiones y de las frases incoherentes que escribimos.

Y siempre tenemos algo que corregir.

Así que si estás bloqueado, puede ser un buen momento para corregir.

RECICLAR UNA VIEJA HISTORIA SIN TERMINAR

Todos tenemos cuentos o novelas a medio terminar.

También estoy seguro de que desde que intentaste escribir aquella historia hasta ahora aprendiste muchísimas cosas.

A veces es bueno retomar un viejo proyecto, revisarlo y volver a trabajar en él, con las herramientas que estemos aprendiendo.

TOMAR UN LIBRO, TRANSCRIBIRLO, ANALIZARLO E INCLUIR ELEMENTOS A TU TRABAJO

Algo que me gusta hacer es analizar el trabajo de otros.

Ver qué cosas hace bien (descripciones, diálogos, las acciones, la corrección, los personajes) y qué virtudes puedo tomar de su trabajo para incorporar en el mío.

Y para practicar un poco, a veces está bueno transcribir un párrafo de uno de esos libros, pero con nuestro estilo.

 

TRABAJAR EN VARIOS PROYECTOS

Hay dos problemas frecuentes que debemos enfrentar los escritores modernos: la procrastinación y terminar proyectos.

Para el primero debemos aprender a enfocarnos. Y para el segundo no dejar las cosas por la mitad.

A veces hacer muchas cosas a la vez, trabajar en varios cuentos, logra que nos desenfoquemos, procrastinemos y abandonemos.

Pero en el caso del bloqueo es diferente. Si solo dependemos de un proyecto, el bloqueo puede aumentar.

 

APRENDER OTRO ARTE

Algo que me encanta hacer es tomar prestado herramientas y elementos de otras artes, para nutrir mi trabajo literario y el de mis alumnos.

Por ejemplo, para trabajar los personajes uso técnicas del guión cinematográfico, de actuación, de teatro.

Para pensar en la corrección de estilo uso elementos de la música y de la poesía.

Para ambientar una historia uso técnicas de creatividad y de las artes plásticas.

Por eso si vieras mi historial de Youtube pensarás que me interesan millones de temas. No es tan así; simplemente me nutro de otras actividades -deportes, artesanías, oficios, hobbies- y específicamente del arte, para mejorar cosas que tiene la literatura.

Un ejemplo muy claro es que en la novela los diálogos son muy importantes, pero los novelistas en general es algo que no son tan buenos. Los personajes hablan parecido entre ellos y hablan de un modo poco verosímil.

Por eso me gusta ver consejos de actores, guionistas y dramaturgos, ya que la materia prima de ellos es la oralidad y están obligados a ser buenos en el tema.

Bien, pero te preguntarás: ¿cómo puede esto ayudarme a superar mi bloqueo? Fácil, cada vez que quieras escribir pero no puedas, agarrá una guitarra, un piano, un pincel, actuá frente al espejo, poné música y bailá.

Cuando estés bloqueado en la escritura, perfeccioná tu segundo arte.

 

BUSCAR INSPIRACIÓN EN LAS REDES, EN EL DIARIO, EN PELÍCULAS, EN YOUTUBE

Algo recurrente cuando estamos bloqueados es que nos falte inspiración.

En estos casos tenemos que concentrarnos en el mantra: lo importante es contar historias creíbles y entretenidas.

Y si lo importante es contar historias, entonces tenemos que buscarlas.

Entrá en tus redes sociales, en los diarios digitales, en Youtube y buscá esas historias.

Muchas veces las películas tienen tramas secundarias muy interesantes que podríamos desarrollar.

También los libros. Es más, esta es una práctica bastante recurrente en la literatura.


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