TRES PENSAMIENTOS NEGATIVOS QUE ATENTAN CONTRA NUESTRA INSPIRACIÓN

Existen muchos pensamientos negativos que limitan nuestra inspiración y no nos dejan escribir.

Por culpa de estos pensamientos, creemos que no somos capaces de hacerlo.  

Por ejemplo, como creemos que no somos capaces de escalar una montaña, nunca lo haremos. O porque creemos que no podemos empezar una dieta, estamos constantemente disconformes con nuestro peso.

El problema principal es que nos alejan de las cosas que nos gustan y de cumplir nuestros sueños.

PENSAMIENTOS NEGATIVOS AL ESCRIBIR

Cuando queremos convertirnos en escritores, no estamos exentos de estos pensamientos negativos.

Hoy quiero hablarte específicamente de tres. A mi entender, estos son pensamientos negativos que atentan exclusivamente contra nuestra inspiración. Ahí van:

  • No tengo ideas. Estos escritores solo están oxidados. Pero no saben que ser creativos es como andar en bicicleta o hacer el amor. Por más que pasen tiempo sin hacerlo, nunca se olvida.
  • Tengo ideas, pero cuando quiero escribirlas, no me sale nada. Son escritores que se comparan. Saben que sus ideas son buenas, pero también que su escritura es defectuosa. Se comparan con sus escritores favoritos y no les gusta su propio trabajo. Pero lo que no saben es que sus escritores favoritos, aparte de tener ideas, y de leer mucho, escriben y corrigen. Nosotros si solo tenemos buenas ideas, pero no pasan al papel, por más defectuosa que sea nuestra idea, jamás vamos a poder escribir mucho.
  • Escribo mucho, pero no me gusta el resultado. El problema no es la producción, sino el valor estético que le dan a su obra. Ellos también se comparan. Pero el problema principal es que no corrigen. Todos y cada uno de sus escritores favoritos corrigen.

CÓMO ENFRENTAR ESTOS PENSAMIENTOS

Existen muchas maneras. Pero yo quiero ser práctico; quiero que encuentres resultados desde el día cero.

No es solo cuestión de ser más positivo. Hay algunas prácticas concretas que nos pueden ayudar.

Por eso primero te propongo que reflexiones cuál de estos pensamientos te identifica. Así después vas a elegir con criterio qué vas a llevar a la práctica.

#1. NO TENGO IDEAS

Sin ideas, la hoja en blanco se vuelve una enfermedad. Entonces, si el problema es la hoja en blanco, entonces escribamos cualquier cosa.

  • La primera idea. La primera palabra que se cruza por la cabeza es la ideal. No importa que no guste, importa que exista, que esté. Después podemos seguir agregando palabras. Hasta que encontremos la idea que nos guste.
  • Escribir recuerdos. Nuestra vida está plagada de recuerdos. La escuela, un viaje, la adolescencia, los amigos, el primer beso. Podemos aprovechar todos esos recuerdos para empezar a soltar la mano.
  • Escribir un diario. Muchos escritores famosos tienen un diario. Cuando no aparecen las ideas, no dejan de escribir. En el diario, por más que nunca lo lea nadie, siguen practicando su escritura y desarrollando sus ideas.

Insisto, el problema es la hoja en blanco. Las ideas en sí no son ni buenas ni malas, se desarrollan. Por ende, es importante que dejemos de creer que vamos a tener una gran idea desde el principio. Hay que trabajarlas.

#2. NO ME SALE NADA

Aunque también puede servirnos escribir lo primero que se nos cruce, en realidad estas personas no tienen conflictos con sus ideas. Saben que son buenas y los entusiasman. Solo que no se tienen la confianza suficiente para ser escritores.

Por eso, lo que tenemos que hacer es empezar a construir nuestro repertorio de hábitos. O sea, ciertas prácticas simples que nos permitan empezar a trabajar las ideas.

  • Pensadero. Lucía de Superhábitos recomendó tener un lugar en donde guardar nuestras ideas. Este es un objeto que usa Dumbledore en Harry Potter. Allí guardaba sus recuerdos, para revivirlos cuando lo necesitaba. Lucía por su parte, recomendaba tener un lugar en donde anotar nuestras ideas un pensadero, para que ellas no nos molesten en el día a día.
  • Cambiar el enfoque. Esto significa buscar maneras alternativas para encarar una idea de escritura. Por ejemplo, usar un narrador al que no estás acostumbrado, o ponerte restricciones de escritura.
  • Lluvia de ideas. El brainstorming consiste en mezclar ideas que no tienen nada que ver a simple vista. Un paraguas y un pato. Un celular y una montaña. Un parlante y un mate. Después, escribir ideas que los una: un paraguas con forma de pato; un celular que tenga señal en una montaña; un mate que tenga un pequeño parlante y puedas escuchar música.

Lo importante es que produzcamos ideas en cantidad. Así, dejamos de creer que nuestra ideas es la mejor y empezamos a jugar con nuevas, que nos diviertan.

#3. NO ME GUSTA EL RESULTADO

El pensamiento más nocivo. Aquí impera la comparación más que en ningún otro lugar.

Recuerdo una noche en que me fui a dormir leyendo un cuento de Borges. A la mañana siguiente, cuando me propuse empezar a escribir, no salió ninguna palabra. Me atormentaba saber que nunca llegaría a escribir ni la mitad de su calidad.

El problema no es que está todo escrito. O que exista gente con un talento inmenso. El problema es nuestra salud.

Sí, nuestra salud. Escribir nos hace bien y nos estimula. Escribir nos calma y nos interpela. Si no lo hacemos, nos marchitamos. Dejar de hacer las cosas que nos hacen bien son la muerte.

Para dejar de compararnos, puedo recomendar muchas cosas, pero prefiero mostrarte que vos también podés mejorar:

  • Desarrollar una historia. Cuantos más elementos conozcamos de una historia, más podremos aplicar en nuestra escritura. Entonces, con este conocimiento podremos mejorar considerablemente.
  • Ir a talleres y hacer cursos. Con alguien que nos guíe, podremos saber qué estamos haciendo bien y qué deberíamos mejorar.
  • Aprender a corregir. Sé que esta es una parte que muchos evitan. Pero si no nos gusta el resultado de nuestras ideas, lo primero que deberíamos atacar es nuestra redacción. Y acá no hay más ciencia que releer y cambiar los pequeños errores que aparezcan.

CONCLUSIÓN

Todos tenemos en algún ámbito de nuestra vida pensamientos negativos. Algunos más, otros menos. Algunos estamos inmersos de estos pensamientos. Otros son más conscientes de lo que les pasan y hacen algo al respecto.

Lo importante es que no dejemos de hacer lo que nos gusta, solo porque nuestros pensamientos nos limitan.

Pensá cuáles son tus pensamientos y actuá en consecuencia.

4 Respuestas a TRES PENSAMIENTOS NEGATIVOS QUE ATENTAN CONTRA NUESTRA INSPIRACIÓN

  1. Graciela Abril 5, 2017 en 11:41 #

    ¡Es muy cierto! “Engancharse” con esos pensamientos no me trae más que bloqueos. Por suerte, son ideas negativas que pasan, y siempre tenemos la oportunidad de darle más importancia a los pensamientos creativos.

    • Federico Manuel Arriola
      Federico Manuel Arriola Abril 10, 2017 en 21:36 #

      Hola, Gra:

      Así es… los pensamientos pasan. Lo ideal es no subirnos al tren. Te agradezco el comentario y saber que seguís leyendo. Un beso 🙂

  2. Cora Abril 6, 2017 en 22:02 #

    Muy bueno! Siempre con ls ideas ordenadas y puestas paso por paso para que el lío que tengo de vez en cuando en la cabeza se acomode 🙂

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