CÓMO QUITAR LAS DISTRACCIONES AL ESCRIBIR

Es normal que nos distraigamos cuando estamos escribiendo. Empezamos  a redactar y suena el celular. Una vez que leemos el mensaje, nos damos cuenta de que llegó un mail, que sí o sí tenemos que responder.

Una vez que respondemos dicho mail, nos dan ganas de entrar en instagram y nos perdemos media hora viendo imágenes y riéndonos con los videos.

Después nos distraemos con otra cosa, y otra, y otra. Así hasta que nos olvidamos que estábamos escribiendo.

Esto es normal, nos pasa a todos y es cada vez más habitual.

Lo bueno es que existen ciertos hábitos que nos permiten enfocarnos en la escritura y terminar lo que habíamos empezado. Son pequeñas conductas que parecen simples, pero que cambian todo nuestro trabajo. Allá vamos.

 

#1. DESENCHUFATE DE LAS REDES SOCIALES

Para hacerlo, primero tenemos que tomar conciencia de cuáles son las redes que más nos atrapan y nos hacen perder el tiempo.

Hay muchas redes y cada vez aparecen más. La competencia entre ellas es cada vez más salvaje. Por eso, están enfocadas en atraernos y dejarnos la mayor parte del tiempo en ellas.

Una vez que las identifiques, te recomiendo.

  • Desinstalalas del celular. Quizás te parezca difícil o imposible por tu situación. Como sea, alejá el celular, ponelo en silencio, o desactivalas por un rato.
  • Cerrá sesión. Es una pavada, pero suma muchísimo. Las ventanas que abren al costado distraen mucho y nos alejan de lo importante.
  • Desconectá internet. Una forma un poco más drástica es desconectarnos directamente a internet. Esto es ideal para cuando usamos muchas redes sociales a la vez. Sin internet, las redes sociales dejan de bombardearnos.
  • Agrupá tus redes. Existen varias páginas y aplicaciones que nos permiten tener todas nuestras redes en un solo lugar. Si trabajás de community manager, te va a servir mucho y te va a distraer menos.

 

#2. ORDENÁ TU LUGAR DE TRABAJO

Un lugar desordenado distrae. Al ver toda una montaña de papeles alrededor, nos vamos a sentir sofocados y con ganas de ordenar. En cambio, si nuestro espacio está visualmente limpio, el enfoque es superior.

Antes de ponerte a escribir, te recomiendo que ordenes el escritorio y que tengas la mínima cantidad de cosas alrededor. Si la habitación está muy desordenada, con mover de lugar las cosas más grandes es suficiente.

También podés hacer pequeñas pausas, en las que vayas ordenando lo que te haya quedado pendiente. Además de descansar y reflexionar sobre la escritura, te ayuda a estar enfocado.

 

#3. TRABAJÁ EN SOLEDAD

Si tenés mucho ruido a tu alrededor, no vas a terminar nunca. Siempre se te va a acercar alguien para charlar. Siempre va a haber alguien que ponga la televisión.

Ellos no tienen la culpa. Normalmente no saben qué estamos haciendo en la computadora ni saben que estamos ocupados. Son excepciones los que respetan nuestra intimidad al escribir, y es porque saben que nos dedicamos a ello.

Por esta razón muchos escritores trabajan de noche. Pero lo que yo recomiendo es despertarse antes que todos y sentarse a escribir, mientras todos duermen.

 

#4. ESCRIBÍ CON LA CABEZA DESPEJADA

Si tenemos sueño, nos duele la espalda o estamos embobados, no vamos a llegar muy lejos. Tener la mente despejada es fundamental a la hora de escribir. Pero especialmente, a la hora de crear.

Con la mente groggy, nuestra escritura se hace lenta y pesada. Así que te recomiendo estas cosillas:

  • Dormir mejor. Esto no implica, únicamente, dormir más. Sino también mejorar la manera en que dormimos, la hora en que nos acostamos, y la cantidad de siesta.
  • Hacer pausas. Para eso es ideal trabajar con bloques de tiempo. También entre pausa y pausa ayuda mucho ordenar.
  • Estiramiento y respiraciones. Estirar el cuerpo y respirar nos ayuda muchísimo para despejar la cabeza.

Hay muchas cosas que hacen que nuestra cabeza esté atontada. Es fundamental que conozcamos cuáles son las causas para aplicar estos hábitos.

#5. COMÉ MIENTRAS ESCRIBÍS

Algo que nos distrae muchísimo es el hambre. Por eso en Argentina tomamos mate, mientras escribimos. Otros toman té o incluso café. Ninguna de estas bebidas son lo ideal, porque nos alteran el sueño.

  • Snaks saludables.
  • Frutos secos.
  • Desayunar bien

 

CONCLUSIÓN

Las distracciones dependen de muchos factores: nuestro entorno, nuestros horarios, nuestra capacidad. Por eso, cada pequeño hábito que incorporemos nos va a ayudar a enfocarnos y mejorar nuestra escritura.

Te propongo que reflexiones sobre tu situación actual y elijas uno de estos consejos. Vas a notar cómo vas a empezar a escribir cada vez más y a terminar lo que empezaste.

Espero que este artículo te haya servido de inspiración y que apliques algún hábito. Gracias por leer.

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